Si has caminado por el Centro de Guadalajara, seguro has escuchado el sonido del hielo raspándose en un vaso de plástico y has visto los carritos tradicionales con grandes garrafones amarillos. Ese es el tejuino, una de las bebidas más representativas de Jalisco y parte del día a día tapatío.
Pero, ¿de dónde viene realmente?
El tejuino tiene raíces muy antiguas. Su nombre proviene del náhuatl tecuin, que significa “latir” o “fermentar”. Desde tiempos prehispánicos, los pueblos originarios de Mesoamérica ya preparaban bebidas a base de maíz fermentado, y el tejuino es una de esas herencias que sobrevivió hasta nuestros días.
En sus inicios, era una bebida con mayor grado de fermentación e incluso podía tener un ligero contenido alcohólico. Con el paso del tiempo, la receta fue adaptándose hasta convertirse en la versión refrescante que conocemos hoy.
Aunque se consume en varios estados del occidente de México, en Guadalajara adoptó un estilo muy particular. Aquí se prepara con masa de maíz fermentada, piloncillo y limón, y se sirve con mucho hielo, sal y, en algunos puestos, una bola de nieve de limón encima.
Más allá de su preparación, el tejuino se volvió una costumbre social. Hay vendedores en el Centro Histórico que llevan décadas instalados en el mismo lugar, convirtiéndose en parte del paisaje urbano. Muchas recetas han pasado de generación en generación, y cada puesto tiene su propio toque especial, ya sea en el tiempo de fermentación o en la proporción exacta de limón y sal. Para muchos tapatíos, tomar tejuino después de la escuela, al salir del trabajo o durante un paseo por el centro no es solo un antojo, sino un pequeño ritual cotidiano.
En una ciudad que crece, se moderniza y se llena de nuevas propuestas gastronómicas, el tejuino sigue presente como un recordatorio de sus raíces. Es una bebida que conecta el pasado indígena con la vida urbana actual. No es solo algo que refresca; es parte de la identidad cultural de Guadalajara. Cada vaso cuenta una historia que, literalmente, sigue fermentando con el tiempo.










