La Catedral de Guadalajara es uno de los lugares más emblemáticos del centro histórico y un símbolo de la ciudad. Todos los días miles de personas pasan frente a ella, ya sea para visitarla, tomar fotos o simplemente admirar su arquitectura. Sin embargo, detrás de su famosa fachada y de sus icónicas torres amarillas existen muchos datos curiosos que pocas personas conocen. Aquí te compartimos algunos de los más interesantes.
Las torres no son las originales
Aunque hoy son uno de los elementos más reconocibles de la catedral, las torres actuales no son las originales. Las primeras torres fueron destruidas por un fuerte Terremoto de Guadalajara de 1818. Años después se reconstruyeron con un diseño diferente, en estilo neogótico, lo que explica por qué se ven distintas al resto del edificio.

Su construcción tardó más de 50 años
La construcción de la catedral comenzó en 1561 por orden del rey Felipe II y se terminó hasta 1618. Esto significa que tardó más de medio siglo en completarse, algo común en las grandes catedrales de la época.
Debajo de la catedral hay criptas
En el interior de la catedral se encuentran varias criptas donde están enterrados personajes importantes de la historia religiosa de Guadalajara. Entre ellos se encuentra Juan Jesús Posadas Ocampo, quien fue arzobispo de la ciudad.
Ha sobrevivido a varios terremotos
A lo largo de su historia, la catedral ha resistido varios sismos que han afectado a Guadalajara. Algunos de ellos dañaron partes del edificio, lo que obligó a realizar reconstrucciones y modificaciones arquitectónicas.

Es uno de los edificios más fotografiados de la ciudad
Gracias a su ubicación frente a la Plaza de Armas de Guadalajara y al estilo único de sus torres, la catedral se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados tanto por turistas como por habitantes locales.
Un símbolo de identidad tapatía
Más allá de su valor religioso, la Catedral de Guadalajara también es un símbolo cultural e histórico para la ciudad. Con más de cuatro siglos de historia, sigue siendo uno de los puntos de referencia más importantes para quienes visitan el centro histórico.

Visitar la Catedral de Guadalajara no solo significa admirar su arquitectura, sino también descubrir parte de la historia de la ciudad. Entre sus muros se conservan relatos, reconstrucciones y detalles que muestran cómo Guadalajara ha cambiado con el paso de los siglos, convirtiéndola en un sitio lleno de historia y significado para los tapatíos.










